Alma
Llorona®
“Si ya no lloro ni por mis hijos…
¿para qué llorar por cualquier tarado?”
Ya lloró lo suficiente, como para saber que no lo hará más. Sarcástica, práctica, lista, pero no por ello menos berrinchuda.
Si no tienes algo interesante que decir, es mejor que no lo digas delante de ella. Pero no te confundas… ella te puede apreciar mucho, sólo no seas un auténtico cretino.






